Jose Hernandes Capitulo 6 Lyrics:
El tiempo sigue su giro Y nosotros, solitarios; De
los indios sanguinarios No teníamos
qué esperar; El que nos salvó al
llegar Era el más hospitalario.
Mostró noble corazón, Cristiano
anhelaba ser; La justicia es un deber, Y sus
méritos no callo: Nos regaló unos
caballos Y a veces nos vino a ver.
A la voluntad de Dios Ni con la intención
resisto: El nos salvó...!ah, Cristo!,
Muchas veces he deseado No nos hubiera salvado Ni
jamás haberlo visto.
Quien recibe beneficios Jamás los debe
olvidar; Y al que tiene que rodar En su vida
trabajosa, Le pasan a veces cosas Que son duras de
pelar.
Voy dentrando poco a poco En lo triste del
pasaje; Cuando es amargo el brebaje El
corazón no se alegra; Dentró una
virgüela negra Que los diezmó
Al sentir tal mortandá Los indios,
desesperaos, Gritaban alborotados:
"!Cristiano echando gualicho!" No
quedó en los toldos bicho Que no
salió redotao.
Sus remedios son secretos, Los tienen las
adivinan; No los conocen las chinas Sino alguna ya
muy vieja, Y es la que lo aconseja Con mil
embustes, la indina.
Alli soporta el paciente Las terribles
curaciones, Pues a golpes y estrujones Son los
remedios aquellos: Los agarran de los cabellos Y
le arrancan los mechones.
Les hacen mil herejías Que el
presenciarlas da horror; Brama el indio de dolor
Por los tormentos que pasa, Y untandolo todo de
grasa Lo ponen a hervir al sol.
Y puesto allí boca arriba, Alrededor le
hacen fuego; Una china biene luego Y al oido le da
de gritos; Hay algunos tan malditos Que sanan con
este juego.
A otros les cuecen la boca Aunque de dolores
cruja; Lo agarran allí y lo estrujan,
Labios le queman y diente Con un güevo bien
caliente De alguna gallina bruja.
Conoce el indio el peligro Y pierde toda
esperanza; Si a escapárseles alcanza
[ Find more Lyrics on http://mp3lyrics.org/1XQ9 ]Dispara como la liebre; Le da delirios la fiebre,
Y ya le cain con la lanza.
Esas fiebres son terribles, Y aunque de esto no
disputo Ni de saber me reputo,
"Será", decíamos nosotros,
"De tanta carne de potro Como comen esos
brutos".
Había un gringuito cautivo Que siempre
hablaba del barco, Y lo augaron en un charco Por
causante de la peste; Tenía los ojos
celestes Como potrillo zarco.
Que le dieran esa muerte Dispuso una china vieja,
Y aunque se aflije y se queja, Es inútil
que resista: Ponia el infeliz la vista Como la
pone la oveja.
Nosotros nos alejamos Para no ver tanto estrago;
Cruz sentia los amagos De la peste que reinaba, Y
la idea nos acosaba De volver a nuestros pagos.
Pero contra el plan mejor El destino se rebela.
!La sangre se me congela! El que nos había
salvado Cayó tambien atacado De la fiebre y
la virgüela.
No podiamos dudar, Al verlo en tal padecer, El
fin que habia de tener, Y Cruz que era tan humano:
"Vamos", me dijo,"paisano A cumplir
con un deber".
Fuimos a estar a su lado Para ayudarlo a curar;
Lo vinieron a buscar Y hacerle como a los otros;
Lo defendimos nosotros, No lo dejamos lanciar.
Iba creciendo la plaga Y la mortandá
seguía. A su lado nos tenía
Cuiandolo con pacencia, Pero acabó su
esistencia Al fin de unos pocos días.
El recuerdo me atormenta; Se renueva mi pesar; Me
dan ganas de llorar; Nada a mis penas igualo; Cruz
también cayó muy malo Ya para no
levantar.
Todos pueden figurarse Cuánto tuve que
sufrir; Yo no haciá sino gemir, Y aumentaba
mi aflición No saber una oración Pa
ayudarlo a bien morir.
Se le pasmó la virgüela, Y el pobre
estaba en un grito; Me recomendó un hijito
Que en su pago había dejado: "Ha
quedado abandonado". Me dijo, "aquel
pobrecito".
"Si vuelve, búsquemeló",
Me repetía a media voz; "En el mundo
eramos dos, Pues él ya no tiene madre; Que
sepa el fin de su padre Y encomiende mi alma a
Dios".
Lo apretaba contra el pecho, Dominao por el
dolor; Era su pena mayor El morir allá
entre infieles Sufriendo dolores crueles Entrego
su alma al Criador.
De rodillas a su lado Yo lo encomendé a
Jesús. Faltó a mis ojos la luz, Tuve
un terrible desmayo; Cai como herido del rayo
Cuando lo vi muerto a Cruz.
Lyrics: Capitulo 6, Jose Hernandes [end]