Últimamente las cosas ya no son lo que
eran, ¿verdad? Aunque claro, no es que
importa como fueran antes del disparo del
sueño. Me dejó indefenso y no me
gusta, aún así no soy un hombre que
se asusta fácilmente. La verdad,
¿qué más da si no amanece? La
vida es una sucesión de días martes
y 13. Toco notas de dolor, un requiem por mi
alrededor. Qué mal sabor de boca, noto que
mi angustia crece. Nadie me oye cuando grito,
gritaré algún día. Tal vez si
tuviera más sangre fría, lo
haría mi juez, es mi verdugo. Vivo
esperando un golpe que no llega, probándome
sin llegar a ponerme a prueba. Sufro impotente,
pasan las horas, me niegan. No ven mi entrega
absoluta, la maldición del presente. Estoy
ausente, mi cara inexpresiva es la prueba. Estoy
delante de tí, la onda expansiva te ciega.
Se me va la cara, lo pienso tanto. Me acuesto para
dormir, pero, ¿para qué me levanto?
Para un tenso depertar. Si acaso, coger un vaso de
agua, mear, volver a pensar en el fracaso y
volverme a acostar. Pasa el tiempo lentamente, me
mastica entre sus dientes.
[ Find more Lyrics on http://mp3lyrics.org/1iYC ]Déjame en paz, que estoy de paso le grito.
Quiero ser público, no protagonista del
drama. Quiero dejar de dar vueltas en la cama, y
volar desde el duermevela hacia la realidad
sencilla, hecha con el material de las pesadillas.
Metal, semilla de angustia en mi pecho. De hecho,
muchas veces me despierto sudando y mirando al
techo. Estalla el pulso en mis venas, las pupilas
se dilatan de horror. Todo es un fraude, todo el
mundo se delata; necesito aire, abro las ventanas.
Respiro hondo, cojo fuerzas, me meto de nuevo en
la cama.
Primero caigo, luego me elevo, es de suicidas;
levantarse es sólo el preludio de otra
caída. Estoy en la nada, en la ausencia de
todo. Nadie me alcanza, ¿importa de todos
modos? Siento tanto rencor. ¿Por qué
no harás que llueva maná,
Señor? Otro día sin saber
quién podría hacerme ese favor,
mientras las sábanas se pegan a mí,
sueños de envidia y dolor.
Así son mis sueños, sí, mis
sueños son así; entre el odio y el
amor el márgen es tan estrecho. Si has
puesto lo segundo en manos de un insatisfecho,
gran error. Quiero despertarme, esto es de locos,
tanto temor mientras huyo del sueño tan
poco a poco. Me despierto empapado en sudor, bajo
las mantas. Tantas pesadillas que se quedan en
nada. Tantas noches sin estrellas, luna, ni
canción de cuna. Cuántas en las que
no puedo dormirme hasta las tantas.